April is the cruellest month

 
Hierve abril en aquel parque
destilando un viento suave
que alambica el azahar nuevo
convirtiéndolo en veneno:
intoxica de sentidos
los registros del olvido
y arrebata de su sueño
la memoria insoportable.
 
 
87ElBotanico

El soldado

Me acostumbré sin preguntas, me entrené sin treguas, perfeccioné mi blindaje, bruñí mi escudo. Y en vez de abandonar de una vez este campo de batalla interminable y tantas veces arrasado, vuelvo a ajustarme el casco machacado por los golpes, recompongo la coraza mutilada, sigo arrastrando mi armadura intolerable, mientras empujo cuesta arriba una roca que siempre rodó contra mí.
 
Ya no siento ninguna herida. Observo mi sangre goteando, impasible.
 
FLEUR-copia

La casa en el cruce

Por si te vuelvo a ver al paso,
he plantado mi casa en un cruce
y he colgado mi razón de la ventana.
Las aves más locas se burlan de mí
y se acercan a reirse hasta mi cara,
que no aparta la mirada
del abismo, si te incluye.

 
 
DEScasacruce-copia

La bella durmiente

 Podrás verlas pincharse  con usos de acero,
o rondando a quien venda venenos de olvido:
cualquiera de esos intentos de bosque
que llamamos parques,
en cualquier ciudad, hospeda
antiguas bellezas que duermen en bancos,
al sueño del cuento por fin entregadas.

 

DESlabelladurmient-copia

Conjuro

Que andando como voy,
por las calles sin ver
más allá de tu ausencia,
el velo espeso de este silencio
que lo congela todo a mi paso,
me lo arranca a la espalda,
tu voz de repente
abrigando mi nombre.

El culpable

No existe nada detrás, a mi espalda:
yo ordeno la vida, la alumbran mis ojos.
Yo soy el responsable de todo cuanto sucede,
yo el que lo desencadena,
El Solo, aunque esté rodeado.
Debo ir cargado del peso del mundo,
sobrecogido por todo el dolor.
Yo soy el voluntario a mártir, yo el Atlas aplastado,
el Cristo ridículo con la desproporcionada cruz.

 

DES-elculpable-copia

La solución

La solución más práctica es separarse
de la cabeza cuando convenga,
no sea que acuda, la memoriosa, a apagar con recuerdos
la llama nueva encendida de lo que está por ver.
Para que no congelen los ojos abiertos
la imagen ardiente de los demás sentidos,
y no diga la boca aunque quiera, no hable
de lo que nadie hasta entonces nombró.

 

La solución más práctica es separarse
del cuerpo cuando convenga.
Para que no moleste, el muy bestia,
de vez en cuando con sus urgencias
de fiebre tan simple como es el deseo,
que siempre desarma,
cuando al menos queda el sueño
para curarse de todo este frío,
y aún protege la memoria otro tiempo gozoso
en el que era más dulce y más fácil vivir.

 
 
DESsolucion-copia

INTRO: Desastres de esta guerra

Mis Desastres lo son de una forma poco evidente, nada espectacular, cotidiana, a veces imperceptibles a primera vista, disfrazados, algunos incluso, de acontecimiento feliz. Al contrario que Goya, yo he podido elegir contener mis ganas de pintar la sangre y el dolor de otros: hoy ya lo hace bastante la televisión.  Tragedias habituales aunque algunas no parezca que lo son. Refieren a una guerra común, diaria, una fiebre no siempre silenciosa que todos padecemos, aunque algunos sobrevivan y otros se mediquen para lograr soportarla.


 

(“Los Desastres de esta guerra” también son una colección de dibujos. Si quieres verlos todos en imágenes ampliadas, los encontarás en la sección “Dibujos”, en mi web.)